Valladolid brilla con la Iglesia de San Servacio (siglo XVI), sede de la "noche negra" histórica: Domingo de Ramos con ramos bendecidos, Viernes Santo con Santo Entierro al atardecer por calles coloniales y procesión silenciosa al Calvario, más representaciones vivas del juicio y crucifixión con actores locales en cenotes como Zaci o X-Kekén para bautismos simbólicos. En Acanceh y Tixkokob, recreaciones del Vía Crucis recorren las 14 estaciones con pasionistas en túnicas, paradas en ruinas mayas para meditaciones guiadas y fuegos pirotécnicos el Domingo de Resurrección (5 abril), atrayendo familias con misas bilingües maya-español. Umán suma la Parroquia de San Francisco de Asís con Procesión del Santo Entierro el Viernes Santo, ideal para combinar con haciendas henequeneras cercanas; estos eventos dispersan el turismo a 106 municipios, con impacto en posadas familiares al 75-88%.






